¿En que piensan?

Continuando con la ola de autores suicidas, a mi parecer un tema importante, ya que podemos cuestionarnos, como mentes brillantes, sienten que el mundo que los rodea no es lo que ellos realmente esperan, se sienten abandonados, solos y sin escapatoria. Se pone en manifiesto en la carta de Virginia, que claramente muestra como se sentía sumida en un oscuridad completa, más allá del autocontrol.
Algunos autores a fin de su investigación personal citare a continuación...
Pensar en morir es muy distinto a ir a morir, como se ve con astuta claridad en el extraordinario relato de Ambrose Bierce.Hay escritores que intentaron matarse varias veces, eso es cierto, como la poeta norteamericana Anne Sexton, Guy de Maupassant, que veía en el suicidio, como tantos otros, un acto de poder del hombre ante la fatalidad: "¡El suicidio! Pero ¡ si es la fuerza de quienes ya no tienen nada, la esperanza de quienes ya no creen, el sublime valor de los vencidos! Sí, hay una puerta por lo menos en esta vida, siempre podemos abrirla y pasar al otro lado."
Hay, también, escritores que pusieron fecha de caducidad a sus vidas, como el poeta Gabriel Ferrater, que anunció a los treinta años que no cumpliría jamás los cincuenta y uno y, cuando llegó el momento de cumplir su palabra, se puso fin de un modo estremecedor, atándose una bolsa de plástico a la cabeza, creo que por algún motivo, esto es demasiado excesivo y demasiado importante para destacar, ya que no se si este hombre estaba completamente distorsionado en su actuar o simplemente quería controlar por completo su vida, en cierto modo evadiendo al destino, ya que el mismo se lo impuso. Por alguna razón, esa bolsa de plástico no puede dejar de producirme un escalofrío y asombro mayor que el me producen las espadas con que se ultimaron Yukio Mishima o Emilio Salgari.
Otros autores son Ernest Hemingway, Cesare Pavese, Vladimir Maiakovsky, Ryunosuke Akutawa, Jorge Cuesta, por si les interesa su investigación.
"Y he elegido a la muerte, para todas las confesiones ella, le he contado, a esta muerte disparatada, a la que no puedo imaginar, a la que puedo provocar rápidamente,pero nunca imaginar, le he contado.La muerte, a la que le he contado tiene la amargura de treinta píldoras, mide una caída por la ventana, y le digo, al estar sola con ella, ella tan larga
tan larga como una caída por la ventana,ella tan corta, larga como un sueño,hasta que le quite al sueño las preocupaciones por mí, le cuento a este tercero. Digo: hazme ver su boca, y ese ojo hazme ver cómo era,dale marcha atrás,hazme ver cómo digo:Otra vez, y soy."
Creo que el momento que estoy viviendo me lleva a pensar mucho en la palabra suicidio, pero creo que valoro mi vida, y que pese a todo la vida siempre puede mejorar, de hecho siempre mejora...
Pero pese a todo, sigo preguntándome ¿En que piensan cuando toman dicha determinación?, quizás tendremos que estar en su lugar para saberlo...

